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SER MÍSTICA

SAGRADO CICLO

¿Y SI MI RITMO LUNAR FUNCIONA AL REVÉS?

Foto del escritor: sermisticaritual
sermisticaritual
17 ago
5 min de lectura

Cuando la Luna está creciendo, pero yo siento que ya estoy bajando


Hoy estoy cansada, pero cansada de una manera particular. Estamos transitando una Luna creciente y, según gran parte del lenguaje espiritual que he aprendido alrededor de las fases lunares, este debería ser un momento de movimiento, construcción, expansión e impulso.


Sin embargo, yo siento otra cosa. Me siento agotada, como si ya hubiera pasado por ahí.

Y no es la primera vez que me pasa, llevo tiempo observando algo curioso en mi relación con la Luna: cuando la Luna crece, muchas veces yo siento que estoy menguando, y cuando la Luna mengua, algo dentro de mí comienza a crecer, tengo ideas, me activo, quiero crear, quiero comenzar cosas, siento movimiento.


Durante mucho tiempo pensé:¿Será que tengo los ciclos invertidos? Pero últimamente esa pregunta me ha llevado a otra mucho más interesante:


¿Y si no estoy fuera del ciclo?¿Y si simplemente no lo experimento de la manera en que me enseñaron?


LA LUNA DICE CRECER. YO SIENTO QUE YA PASÉ POR AHÍ.



Silueta de una mujer junto a una ventana abierta, mirando la luna llena sobre un paisaje al atardecer, en una escena serena.

Existe una manera bastante extendida de interpretar simbólicamente las fases de la Luna. La Luna creciente suele relacionarse con crecer, construir, atraer y expandir.La Luna llena, con la plenitud, la culminación y aquello que alcanza su máxima expresión.La Luna menguante, con disminuir, limpiar, liberar y cerrar.Y la Luna nueva, con el comienzo, la intención y la renovación.


Tiene una lógica simbólica preciosa. La luz visible de la Luna aumenta, alcanza su plenitud, disminuye y finalmente vuelve a comenzar. Y nosotros hemos convertido ese movimiento del cielo en un lenguaje para hablar también de nuestra propia vida: comenzar · crecer · culminar · soltar · comenzar otra vez.


El problema aparece cuando una correspondencia simbólica deja de ser una invitación y comienza a convertirse en una instrucción sobre cómo deberíamos sentirnos.

Porque una cosa es decir:

“La Luna creciente simboliza crecimiento.”

Y otra muy diferente es decir:

“Tú deberías sentirte expansiva durante la Luna creciente.”

Yo no siempre me siento así. Y quizá tú tampoco.


¿LA LUNA REALMENTE NOS AFECTA?

Esta es una pregunta que me interesa muchísimo porque aquí necesitamos separar nuestra experiencia espiritual de aquello que podemos afirmar como un hecho. La relación entre los ciclos lunares y algunos ritmos humanos ha sido estudiada, especialmente en relación con el sueño. Algunas investigaciones han observado asociaciones entre determinadas fases lunares y cambios en el sueño, mientras que otras no han encontrado un efecto general consistente, es decir: no tenemos una base sólida para afirmar que una determinada Luna debería provocar exactamente la misma respuesta emocional o física en todas las personas, y para mí eso no le quita misterio a nuestra relación con la Luna, al contrario la hace todavía más interesante porque mi experiencia no demuestra una ley lunar, pero sí puede convertirse en una invitación a observarme.


MI RITMO LUNAR INVERSO

Necesitaba una manera sencilla de nombrar lo que estoy experimentando.

Por eso he comenzado a llamarlo:


RITMO LUNAR INVERSO.


No es un término médico.No es una clasificación científica.Tampoco estoy diciendo que exista oficialmente una categoría de mujeres que viven la Luna “al revés”, es simplemente una forma de nombrar una observación personal:

mi ritmo interior parece, en algunos momentos, moverse en dirección contraria al significado simbólico que atribuimos colectivamente a la fase lunar visible.

Y encontré una imagen que me ayuda muchísimo a comprenderlo.


COMO LA LUNA REFLEJADA SOBRE EL AGUA


Imagina una noche tranquila.Arriba está la Luna.Debajo hay un lago. Miras hacia el agua y allí aparece otra Luna, no son dos lunas, es la misma Luna reflejada desde otra posición. A veces siento que mi relación con los ciclos funciona así. Como si estuviera bajo una capa de agua, mirando el mismo movimiento desde el otro lado. Arriba, la Luna crece. Dentro de mí, algo puede comenzar a retirarse. Arriba, la Luna mengua. Dentro de mí, algo puede comenzar a levantarse.


Por eso me gusta la imagen del espejo.No como una nueva teoría espiritual.Como una metáfora, una forma de recordar que estar vinculada a un ciclo no significa necesariamente experimentarlo de una única manera.


¿Y SI POR ESO ALGUNOS DE MIS RITUALES NO FUNCIONABAN?


Aquí fue donde esta observación dejó de ser simplemente curiosa para mí. Yo trabajo con rituales. Y muchas veces he utilizado las correspondencias lunares para decidir cuándo realizarlos, si quería expansión: Luna creciente, si quería culminar o manifestar: Luna llena, si quería soltar: Luna menguante, si quería comenzar: Luna nueva.


Pero ahora pienso en aquellas veces en las que preparé un ritual siguiendo todo lo que había aprendido y, aun así, algo no terminaba de ocurrir dentro de mí, tenía la vela, tenía la intención, enía el símbolo, tenía la Luna correcta... pero quizá no me tenía a mí.


Porque si la Luna está creciendo y mi cuerpo está diciendo:

“Yo ya transité por ahí. Ahora necesito bajar.”

¿Qué ocurre cuando intento obligarme a expandirme?


Quizá el ritual no estaba mal hecho.Quizá simplemente estaba intentando entrar en un momento que internamente ya había atravesado, eso no significa que exista una fórmula científica que determine cuándo un ritual funciona o deja de funcionar, es una reflexión sobre mi propia práctica:

un ritual puede tener todos los elementos correctos y, aun así, no encontrarnos presentes dentro de él.

¿ENTONCES DEBO HACER TODO AL REVÉS?


No. Y esto para mí es muy importante. No quiero descubrir que algunas correspondencias lunares no coinciden conmigo y sustituirlas inmediatamente por otra regla, no quiero pasar de:

“Todas debemos expandirnos en creciente.”

a:

“Si tienes un ritmo inverso, debes expandirte en menguante.”

Estaría haciendo exactamente lo mismo, Quiero observar.


Porque quizá mi relación con la Luna no sea perfectamente inversa.Quizá solamente algunas fases despierten en mí respuestas diferentes. Quizá intervengan mi sueño, mi estado emocional, mi cuerpo, la estación del año, aquello que estoy viviendo y muchas otras cosas, o quizá, después de observar durante varios meses, descubra un patrón que se repite, todavía no lo sé. Y he comenzado a comprender que el “no lo sé” también puede formar parte de una práctica espiritual.


LA LUNA COLECTIVA Y MI LUNA ÍNTIMA



Esta experiencia me está ayudando a diferenciar dos cosas. LA LUNA COLECTIVA, las fases, los símbolos, las tradiciones, Los rituales, las correspondencias, el lenguaje que compartimos.

MI LUNA ÍNTIMA, mi energía.m mi sueño, mi creatividad, mi cuerpo, mi deseo, mis emociones, mi necesidad de silencio, mis ganas de comenzar, mi necesidad de terminar.

Y he descubierto algo importante:no necesito escoger una y rechazar la otra.


Puedo aprender el lenguaje colectivo de la Luna y, al mismo tiempo, descubrir cómo ese lenguaje se manifiesta —o no— dentro de mí. Quizá el ritual más auténtico aparezca precisamente en el encuentro entre ambos.


QUIERO DESCUBRIR MI PROPIO RITMO

Por eso quiero hacer un pequeño experimento conmigo misma.

Durante varios ciclos lunares quiero dejar de preguntarme primero:

“¿Qué debería estar sintiendo hoy según la Luna?”

Quiero observar antes de saber, porque quizá confirme lo que llevo tiempo sintiendo.Quizá descubra que solamente ocurre en determinadas fases. Quizá no encuentre ninguna relación. Las tres posibilidades me sirven, porque la verdadera pregunta no es:

“¿Estoy viviendo correctamente la Luna?”

La pregunta es:

“¿Dónde estoy yo antes de saber dónde está ella?”

PARA MÍ, ESTO TAMBIÉN ES AUTOCONOCIMIENTO MÍSTICO



No quiero una espiritualidad que me diga constantemente cómo debería sentirme. Quiero una espiritualidad que me ayude a prestar más atención a cómo realmente me siento. Quiero conocer la Luna. Los símbolos. Las Diosas. Los arquetipos. El fuego. Los ciclos. Las tradiciones. Quiero aprender de todo ese conocimiento colectivo, pero no quiero utilizarlo para silenciar aquello que mi propia experiencia me está mostrando, porque para mí ahí comienza el autoconocimiento místico:conocer lo colectivo sin dejar de ser fiel a lo íntimo.


Hoy la Luna está creciendo.Y yo estoy cansada...antes habría pensado que estaba desconectada de su energía.Hoy prefiero hacerme otra pregunta:

¿EN QUÉ FASE ESTOY YO?

Quizá el cielo me ofrece un mapa, pero mi cuerpo también.Y un ritual verdaderamente mío tendrá que aprender a escuchar a los dos.


La Luna puede decirme dónde está ella. Yo todavía tengo que descubrir dónde estoy yo. 🌙

 
 
 

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